Hace trece años

Los días pasan y poco a poco se hacen años. Cada año vivo el hermoso reto de llevarte en mis brazos y guiarte todos los días con lo mejor que tengo: un conocimiento del Dios vivo. Tu padre no es un magnate, ni tampoco tengo tantas posesiones ni dinero como para creer que puedo heredarte todas esas cosas. Aunque poseyera todas aquellas cosas que dan estabilidad y satisfacción temporal, eso no sería el legado que en realidad quiero dejarte. Somos y vivimos por convicciones, no por dinero ni posesiones. Sigue leyendo

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Los sueños de Dios

“Jehová cumplirá su propósito en mí;” (Salmos 137:8).

Los planes de Dios se hacen realidad a través de personas. Dios ha designado un propósito para cada uno de sus hijos, una misión que cumplir. Somos nosotros en quienes sus sueños se hacen realidad. El grave problema es que nosotros no lo entendemos así. Creemos que nosotros debemos cumplir los sueños de Dios, pero en realidad somos nosotros los que debemos dejar que Dios cumpla su sueño en nosotros. Sigue leyendo

No hay luz en el camino

¿Se han apagado las luces en derredor de ti? ¿Se ha consumido la última vela que te alumbraba? ¿El camino ha quedado oscuro y tienes temor de proseguir? A veces hay días donde el entorno se nubla y no podemos ver lo que tenemos de frente. Solo mira que tu ánimo no se fatigue, ni que tu entendimiento se oscurezca. La oscuridad de la noche nunca debe invadir tu corazón y apagar tu luz interna. Sigue leyendo

Sobre los hombros

“De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores hará, porque yo voy al Padre.” (Juan 14:12)

Cuántas ideas pudieron cruzar por la mente de los discípulos cuando Jesús les aseguró que lograrían mayores cosas que Él. El Maestro era una persona con un sin número de cualidades que se erigía en el lugar más alto que pudieran concebir. El discípulo no es más que su maestro –o no es estimado mayor a su maestro–, bástele al discípulo ser como su maestro, dijo Cristo una vez, refiriéndose al menosprecio del cual los discípulos serían partícipes y no iban a poder evitar. Si al Maestro lo maltrataron no habría consideraciones, con cuanta saña no se levantarían contra sus discípulos. Sigue leyendo

Amor inalterable (para el hijo que tropieza)

“No menosprecies, hijo mío, el castigo de Jehová, ni te fatigues de su corrección; porque Jehová al que ama castiga, como el padre al hijo a quien quiere.” (Prov. 3:11-12)

“Al hijo a quien quiere”. El sentido original de esa frase en el hebreo es “Al hijo de su deleite o de su complacencia”. Cuando hemos fallado, cometimos alguna falta o bien nos hemos llevado una reprensión y un castigo, resulta muy difícil creer que la actitud de Dios para con nosotros siga siendo la de complacencia o deleite. Sigue leyendo

Construir un reino juntos

Cuenta una anécdota que un hombre visitó una edificación en una ciudad. Lo que los constructores estaban levantando debería ser el edificio más alto y bello de esa localidad.

Impresionado por el proyecto, el hombre entró a la construcción para darse una idea de lo que la gente hacía ahí dentro. Llegó primero al nivel más bajo del edificio, donde un grupo de personas levantaban parte de un muro. El hombre preguntó a uno de ellos: ¿Qué estás haciendo? El hombre respondió: Estoy pegando tabiques.
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El amor que nos distingue

Recibirnos en amor es la gran lección que nos enseña el Nuevo Testamento. Es de los asuntos más importantes en la iglesia, pues la iglesia se conforma de personas que no provienen del mismo entorno familiar y contexto cultural. Todos los que conformamos la iglesia estamos aquí convencidos de que Dios mismo le da sentido a esta familia y permanecemos en ella porque entendemos que Cristo es la iglesia. Sin Cristo no hay iglesia, y sin iglesia no hay Cristo en este mundo.
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La fidelidad de quienes aman

La fidelidad es una virtud que se desprende del amor. Aunque el amor es la mayor de las virtudes, para poder comprenderla debemos de desmenuzarla en aquello que produce. Así el amor es la fuente de la bondad, la templanza, el dominio propio, la compasión, la misericordia, la justicia y la fidelidad, por mencionar algunas. Cuando definimos cada una de esas cosas podemos entender el verdadero significado del amor. Sigue leyendo

El crecimiento espiritual

El cristiano debe de entender cómo es que funciona la naturaleza de dar fruto e imitarla. En toda la creación no conocemos árboles que ignoren cómo funciona su naturaleza para poder dar fruto abundante. Un árbol siempre da fruto. Cuando el árbol no da fruto se debe a los agentes externos que no están siendo propicios para su desarrollo. La sequía, una mala tierra o las devastaciones naturales impiden que dé su fruto. Pero fuera de ello, se cumple un ciclo: la semilla germina, se hace un arbusto y con el paso del tiempo un árbol grande lleno de vida.
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Para la hija que vuelve

Hoy vuelvo a tener la anhelada oportunidad de bendecir tu vida. Siempre estuve deseoso de poder hacerlo, y ahora que me es permitido no sabes lo feliz que soy: al fin alcancé tu corazón.

El mayor trofeo de los siervos de Dios es ver cristianos firmes, andando en la verdad. Todos los dones o aptitudes que les son dadas provienen de Dios para una sola cosa: que puedan hacer su labor cada día mejor. Nunca son provistos de algo que solo les sirva a ellos, pues todo lo reciben para enriquecer a otros.
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Para una hija

Hoy vuelvo a sonreír con una esperanza en mi corazón. Esta vez la esperanza es algo palpable, algo que puedo ver: la esperanza eres tú misma. Siempre te he dicho que tu vida es una promesa para mí y para el reino de los cielos. Mi esperanza está depositada en ti y en todos tus hermanos para ver una iglesia nueva, llena del Espíritu de Cristo. Una iglesia llena de Cristo es una iglesia que porta su carácter. Sigue leyendo

La hermosura y la majestad de Dios

Dios es hermoso y majestuoso. No hace falta apelar a demasiada doctrina bíblica para creerlo. En la mente del cristiano se asumen como verdaderas ambas cualidades de Dios. Existen muchos cantos que contienen esta verdad. Los cristianos entendemos que la mayor expresión de la majestad y la hermosura se encuentra en Dios. Fue precisamente un canto lo que me hizo reflexionar en esto. Sigue leyendo

Carta a una hija

Nuestro Padre siempre está dispuesto a ver, cuidar y proteger lo que más ama. Lo que nuestro Padre más ama son sus hijos, los que lavó con la sangre preciosa de su Hijo, el Señor Jesucristo el cual también toma la figura de nuestro hermano mayor.

Resulta un poco incomprensible cómo es que el ser humano pueda ser hijo de Dios, pero ese misterio ha quedado aclarado por el amor que Cristo nos tuvo: dio su vida para que fuésemos miembros de la familia de Dios. Sigue leyendo