Haced discípulos

“enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado;” (Mateo 28:20a)

Instruir, enseñar, educar y formar. No sabría con qué otras palabras describir lo que significa hacer un discípulo. Si un cristiano que lleva ya algún tiempo caminando en la verdad no lleva en su corazón a los que vienen detrás de él, entonces tal persona ha perdido de vista el reino de los cielos y su verdadera meta. Cuando estemos frente a frente con el Juez de toda la tierra, la demanda no será una ofrenda de oraciones, ayunos, doctrina bíblica y predicaciones; sino de almas, es decir el fruto de todo lo anterior. El cristiano que no tiene el poder de replicar en otros su misma fe, piedad, espíritu y doctrina es un siervo inútil. Sigue leyendo

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Avivamiento: ¿anhelo o curiosidad?

Ruinas de Masada. Foto: Internet

Ruinas de Masada. Foto: Internet

El siguiente post ha sido tomado de una publicación de una de las mejores revistas cristianas que conozco: la Revista Avivamiento. El título original de la revista es: “¡Señor!, ¿danos un avivamiento?” que a la vez es una compilación de otras tres publicaciones. El primer fragmento titulado “Condiciones para un avivamiento” es de A. W. Tozer; el título original en inglés es “Revival Conditions”. El segundo fragmento titulado “¡Señor!, ¿danos un avivamiento?” es un artículo de Leonard Ravenhill tomado de su obra Revival Series (Lecture 1)1. El tercer fragmento titulado “¿No derramamos lágrimas por un avivamiento?” también corresponde a Ravenhill y lleva por título original “Have we no tears for revival?”. Sin duda los editores de la Revista Avivamiento hicieron un buen trabajo al seleccionar muy bien este material y traducirlo al español. Espero bendiga sus vidas como ha bendecido la mía. Sigue leyendo

Pentecostés

Tumba de Leonard Ravenhill. Foto: Wikipedia

Tumba de Leonard Ravenhill. Foto: Wikipedia

Por Leonard Ravenhill

Lord Montgomery, aquel impredecible mariscal británico, dijo recientemente que Inglaterra entró en la Segunda Guerra Mundial equipada para combatir la Primera Guerra Mundial. Esta era una manera educada de decir que en la Segunda Guerra Mundial Inglaterra estaba muy por detrás de los tiempos en equipo y estrategia bélica. Sigue leyendo

La plomada de Jerusalén

“Te levantarás y tendrás misericordia de Sion, porque es tiempo de tener misericordia de ella, porque el plazo ha llegado. Porque tus siervos aman sus piedras, y del polvo de ella tienen compasión.” (Salmo 102:13-14)

El versículo inicial forma parte de un salmo profético. Su cumplimiento puede darse en más de un momento en la historia. Una posible aplicación la encontramos en el periodo de la cautividad del pueblo judío en Babilonia y su posterior restauración. Otro posible cumplimiento se dará “cuando los pueblos y los reinos se congreguen en uno para servir a Jehová.” (v. 22). Sea cual sea el cumplimiento podemos extraer enseñanzas valiosas para todos aquellos que deseen edificarse como morada de Dios. Sigue leyendo

Si no tengo amor…

“Mas Pedro dijo: No tengo plata ni oro, pero lo que tengo te doy; en el nombre de Jesucristo de Nazaret, levántate y anda.” (Hechos 3:6)

Uno de los milagros más hermosos en el libro de los Hechos es el citado en el texto anterior. Seguro que Pedro y Juan recordaron las palabras de Jesús cuando dijo: “Y estas señales seguirán a los que creen: …sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán.” (Marcos 16:17-18). Este y muchos otros milagros dejaban perplejos a creyentes e incrédulos, y glorificaban a Dios por las señales que eran hechas por mano de los apóstoles. El ministerio glorioso del Espíritu Santo moviéndose en la Iglesia estaba cimbrando las puertas del Hades. ¡Aleluya! Sigue leyendo

¿Dónde está el Dios de Elías?

Revista Cristiana Avivamiento #37. Portada

Revista Cristiana Avivamiento #37. Portada

El presente post es una porción que extraje del libro “¿Por qué no llega el avivamiento?” de Leonard Ravenhill. Anteriormente ya les he comentado de dicho autor. Sólo quisiera decir que este es uno de los capítulos más filosos del libro. Yo diría que es el alma del libro. Sigue leyendo

El Dios del remanente

“Y yo haré que queden en Israel siete mil, cuyas rodillas no se doblaron ante Baal, y cuyas bocas no lo besaron.” (1 Reyes 19:18)

El profeta Elías vivió en tiempos de mucha apostasía. Quizás nosotros valoramos más su ministerio que la generación a la cual sirvió. Las palabras del profeta denotan lo que se vivía en esos días: “He sentido un vivo celo por Jehová Dios de los ejércitos; porque los hijos de Israel han dejado tu pacto, han derribado tus altares, y han matado a espada a tus profetas; y sólo yo he quedado, y me buscan para quitarme la vida.” (1 Reyes 19:14). Sigue leyendo