Hace trece años

Los días pasan y poco a poco se hacen años. Cada año vivo el hermoso reto de llevarte en mis brazos y guiarte todos los días con lo mejor que tengo: un conocimiento del Dios vivo. Tu padre no es un magnate, ni tampoco tengo tantas posesiones ni dinero como para creer que puedo heredarte todas esas cosas. Aunque poseyera todas aquellas cosas que dan estabilidad y satisfacción temporal, eso no sería el legado que en realidad quiero dejarte. Somos y vivimos por convicciones, no por dinero ni posesiones. Sigue leyendo

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Sobre los hombros

“De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores hará, porque yo voy al Padre.” (Juan 14:12)

Cuántas ideas pudieron cruzar por la mente de los discípulos cuando Jesús les aseguró que lograrían mayores cosas que Él. El Maestro era una persona con un sin número de cualidades que se erigía en el lugar más alto que pudieran concebir. El discípulo no es más que su maestro –o no es estimado mayor a su maestro–, bástele al discípulo ser como su maestro, dijo Cristo una vez, refiriéndose al menosprecio del cual los discípulos serían partícipes y no iban a poder evitar. Si al Maestro lo maltrataron no habría consideraciones, con cuanta saña no se levantarían contra sus discípulos. Sigue leyendo

Amor inalterable (para el hijo que tropieza)

“No menosprecies, hijo mío, el castigo de Jehová, ni te fatigues de su corrección; porque Jehová al que ama castiga, como el padre al hijo a quien quiere.” (Prov. 3:11-12)

“Al hijo a quien quiere”. El sentido original de esa frase en el hebreo es “Al hijo de su deleite o de su complacencia”. Cuando hemos fallado, cometimos alguna falta o bien nos hemos llevado una reprensión y un castigo, resulta muy difícil creer que la actitud de Dios para con nosotros siga siendo la de complacencia o deleite. Sigue leyendo

Construir un reino juntos

Cuenta una anécdota que un hombre visitó una edificación en una ciudad. Lo que los constructores estaban levantando debería ser el edificio más alto y bello de esa localidad.

Impresionado por el proyecto, el hombre entró a la construcción para darse una idea de lo que la gente hacía ahí dentro. Llegó primero al nivel más bajo del edificio, donde un grupo de personas levantaban parte de un muro. El hombre preguntó a uno de ellos: ¿Qué estás haciendo? El hombre respondió: Estoy pegando tabiques.
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El amor que nos distingue

Recibirnos en amor es la gran lección que nos enseña el Nuevo Testamento. Es de los asuntos más importantes en la iglesia, pues la iglesia se conforma de personas que no provienen del mismo entorno familiar y contexto cultural. Todos los que conformamos la iglesia estamos aquí convencidos de que Dios mismo le da sentido a esta familia y permanecemos en ella porque entendemos que Cristo es la iglesia. Sin Cristo no hay iglesia, y sin iglesia no hay Cristo en este mundo.
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Para la hija que vuelve

Hoy vuelvo a tener la anhelada oportunidad de bendecir tu vida. Siempre estuve deseoso de poder hacerlo, y ahora que me es permitido no sabes lo feliz que soy: al fin alcancé tu corazón.

El mayor trofeo de los siervos de Dios es ver cristianos firmes, andando en la verdad. Todos los dones o aptitudes que les son dadas provienen de Dios para una sola cosa: que puedan hacer su labor cada día mejor. Nunca son provistos de algo que solo les sirva a ellos, pues todo lo reciben para enriquecer a otros.
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Para una hija

Hoy vuelvo a sonreír con una esperanza en mi corazón. Esta vez la esperanza es algo palpable, algo que puedo ver: la esperanza eres tú misma. Siempre te he dicho que tu vida es una promesa para mí y para el reino de los cielos. Mi esperanza está depositada en ti y en todos tus hermanos para ver una iglesia nueva, llena del Espíritu de Cristo. Una iglesia llena de Cristo es una iglesia que porta su carácter. Sigue leyendo

Carta a una hija

Nuestro Padre siempre está dispuesto a ver, cuidar y proteger lo que más ama. Lo que nuestro Padre más ama son sus hijos, los que lavó con la sangre preciosa de su Hijo, el Señor Jesucristo el cual también toma la figura de nuestro hermano mayor.

Resulta un poco incomprensible cómo es que el ser humano pueda ser hijo de Dios, pero ese misterio ha quedado aclarado por el amor que Cristo nos tuvo: dio su vida para que fuésemos miembros de la familia de Dios. Sigue leyendo

El mejor año de mi vida

Ha transcurrido el mejor año de mi vida. El año más maravilloso que jamás he vivido. Mil detalles de parte de nuestro Dios, y otras cosas un tanto inmensas que no pueden llamarse detalles: vivo colmado de bendiciones.

Estoy agradecido con Dios por cada experiencia que hace único su amor, pero hoy reconozco que el mayor tesoro que poseo son todos ustedes. Llegaron a mi vida para quedarse prendidos de mi corazón. No sé cómo le hicieron o cómo le hice, sólo sé que no soy el mismo sin ustedes. Sigue leyendo

Carta de un padre

Vivo agradecido con Dios por cada momento que he vivido a lado de ustedes. Desde que los conozco no mido la vida en años, sino en momentos, porque lo que le da sentido a nuestros días son los momentos que pasamos con la gente que amamos. Decir que he vivido varios años con cada uno de ustedes es decir nada; pues yo he vivido estos años de hermosos, lindos, preciosos y fascinantes momentos con cada uno ustedes. Sigue leyendo

La fe que vence al mundo

Un año más se ha ido y nuestra esperanza debe estar más viva que nunca. Mientras planeamos lo que haremos y las cosas que emprenderemos siempre hay algo que debe guiarnos: el hambre y sed de conquista buscando una iglesia mejor.

Este año se ha distinguido de otros porque la verdad aprendida nos ha confrontado con lo que somos. No es que hallamos descubierto si somos mucho o somos poco, sino que sencillamente nos hemos atrevido a descubrir, por medio de la verdad, quienes somos para obtener un estímulo infalible en nuestro afán de parecernos más al Maestro. Sigue leyendo

Un corazón abierto

Un corazón abierto es como un secreto revelado. Nuestro espíritu guarda mil misterios que no son revelados sino hasta el momento en que el amor de alguien logra cascar nuestro corazón.

Si expresar lo que pensamos a veces es difícil y somos inseguros para hacerlo, exponer lo que sentimos es algo que la mayoría evita, pues nadie quiere sufrir un daño que toque las fibras más sensibles de nuestro ser. Pero aquellos que andan en un vínculo de amor genuino logran tener entre ellos un cariño y afecto profundo en donde no hay barreras para expresar un amor entrañable. Sigue leyendo

Quema los barcos (Burn the ships)

Cuenta una anécdota que cuando Alejandro Magno se dispuso desembarcar en Fenicia y conquistar el imperio persa, las condiciones no le eran del todo favorables. Sus enemigos triplicaban en número a su ejército. Aunque el factor numérico no siempre juega un papel determinante en una batalla y así ejércitos numerosos no son sinónimo de victoria, en esta ocasión el gran Alejandro quiso asegurarse de que sus tropas solamente tuvieran una opción: la victoria. Sigue leyendo