¿Qué es tomar el nombre de Dios en vano?

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“No tomarás el nombre de Jehová tu Dios en vano; porque no dará por inocente Jehová al que tomare su nombre en vano.” (Éxodo 20:7)

Es tiempo de entender la Biblia. Algo tan sencillo como los diez mandamientos es mal interpretado e ignorado. Aquello que muchos repetían en el catecismo es pasado por alto y olvidado. Otros creen que la ley de Dios ha pasado de moda y que el mismo decálogo es un compendio de buenos principios e ideales, pero no mandamientos. Rebajar la ley moral de Dios a un simple conjunto de buenas ideas o cosas deseables (pero inalcanzables) es el gran error de los hombres que no quieren sujetarse al señorío de Dios. Sigue leyendo

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La santidad de Dios

Foto:shoebat.com

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Para entender a Dios hace falta mucho más que leer la Biblia. La biografía divina autorizada es un compendio de sesenta y seis libros que nos ha acompañado durante casi tres mil años. A pesar de llevar tanto tiempo entre nosotros sigue siendo uno de los libros más incomprendidos y criticados en la historia. El prejuicio nubla la razón humana. Muchos están predispuestos a tildar de ficticio, exagerado y de mal gusto un libro que ni siquiera han leído. Sigue leyendo

El ejemplo de un líder

“Y nunca más se levantó profeta en Israel como Moisés, a quien haya conocido Jehová cara a cara; nadie como él en todas las señales y prodigios que Jehová le envió a hacer en tierra de Egipto, a Faraón y a todos sus siervos y a toda su tierra, y en el gran poder y en los hechos grandiosos y terribles que Moisés hizo a la vista de todo Israel.” (Deuteronomio 34:10-12)

El ejemplo de un líder trasciende por generaciones. Sus nombres quedan inscritos en las páginas de la historia para testimonio a muchos. Así fue con Moisés. Aún después de varios siglos sigue siendo uno de los mejores ejemplos de liderazgo en la Biblia. De él se dicen muchas cosas buenas, “Y aquel varón Moisés era muy manso, más que todos los hombres que había sobre la tierra.” (Números 12:3). Si alguno en la iglesia ha sido llamado para ejercer un liderazgo, bien haría en mirar el ejemplo de Moisés y aprender de sus aciertos y sus errores. Sigue leyendo

He aquí el Cordero de Dios

Foto: katemarieheroff.com

Foto: katemarieheroff.com

“Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios.” (Juan 3:5)

El nuevo nacimiento es un milagro. Un milagro espiritual que da frutos visibles. La persona nacida de nuevo da evidencias o señales claras de ser una nueva criatura. Según nuestro texto inicial un nuevo nacimiento conlleva dos aspectos: nacer de agua y del Espíritu. No son dos nacimientos, es uno solo. Nacer de agua es una alusión al arrepentimiento. Juan el Bautista explicó este concepto cuando dijo: “Yo a la verdad os bautizo en agua para arrepentimiento; (Mateo 3:11a). Jesús estaba dando énfasis al arrepentimiento, pero el nuevo nacimiento conlleva un aspecto más: nacer del Espíritu. Si alguien no es engendrado por el Espíritu no es un hijo de Dios. Sigue leyendo

¿Realmente Jesús resucitó?

Foto: omniallinfinitude.com

Foto: omniallinfinitude.com

Los testigos presenciales de Jesucristo realmente hablaban y actuaban como si ellos creyeran que él hubiera resucitado físicamente de la muerte después de su crucifixión. Si ellos estaban equivocados, la cristiandad se fundó sobre la base de una mentira. Pero si tenía razón, dicho milagro sería una prueba de todo lo que dijo Jesús sobre Dios, sobre sí mismo y sobre nosotros.

Pero, ¿debemos creer en la resurrección de Jesús únicamente basados en la fe o hay pruebas históricas sólidas? Varios escépticos han estudiado los registros históricos a fin de probar la falsedad del relato de la resurrección. ¿Qué descubrieron? Pongamos atención a este escrito tomado de y-jesus.org Sigue leyendo

¿Es Jesús Dios?

Foto: voice-wilderness.org

Foto: voice-wilderness.org

De nuevo les presento un artículo del sitio y-jesus.org. Sin duda es digno de leer y estudiar. Que Dios los bendiga.

El complejo de Jesús

¿Alguna vez has conocido a alguien que es el centro de atención adondequiera que vaya? Alguna característica misteriosa e indefinible lo distingue de todos los demás. Bueno, así fue hace dos mil años con Jesucristo.  Pero no fue sólo la personalidad de Jesús que cautivó a las personas que lo oyeron. Los testigos de sus palabras y su vida nos cuentan que Jesús de Nazaret era distinto a todos los hombres. Sigue leyendo

El ateísmo

Foto: Bitchspot

Foto: Bitchspot

La Biblia nos da una clara definición del ateísmo: “Dice el necio en su corazón: No hay Dios” (Salmos 14:1). De acuerdo a la Biblia, el ateísmo es necedad.

El ateísmo es, en un sentido amplio, la no creencia en deidades u otros seres sobrenaturales. En un sentido más estricto, el ateísmo es la posición que sostiene la inexistencia de deidades. Algunos la definen como una doctrina o posición que rechaza el teísmo, que en su forma más general es la creencia en la existencia de al menos una deidad.

En un sentido amplio podría incluirse dentro de la definición de ateísmo, tanto las personas ateas, quienes hacen explícito la no existencia de dioses, como aquellas que, sin creer en su existencia, no tienen evidencia ni convicción para su refutación. En un sentido estricto se excluyen a estos últimos, denominados agnósticos, de la definición de ateos. Los agnósticos rechazan reconocerse como ateos o ateístas ya que consideran inaccesible al entendimiento humano todo conocimiento de lo divino y de lo que trasciende la experiencia o simplemente irrelevante.

Etimológicamente el término proviene de la palabra griega ‘αθεος’ (atheos), que significa ‘sin dios’ (en cualquiera de los dos sentidos, de no creer en uno o más dioses o de no venerarlos); siendo ‘a’ la partícula negativa ‘no’ o ‘sin’; y ‘theós’ ‘dios’. 1 Sigue leyendo

Muchos procurarán entrar

Foto: tinkersandsaints.com

Foto: tinkersandsaints.com

“Pasaba Jesús por ciudades y aldeas, enseñando, y encaminándose a Jerusalén. Y alguien le dijo: Señor, ¿son pocos los que se salvan? Y él les dijo: Esforzaos a entrar por la puerta angosta; porque os digo que muchos procurarán entrar, y no podrán. Después que el padre de familia se haya levantado y cerrado la puerta, y estando fuera empecéis a llamar a la puerta, diciendo: Señor, Señor, ábrenos, él respondiendo os dirá: No sé de dónde sois. Entonces comenzaréis a decir: Delante de ti hemos comido y bebido, y en nuestras plazas enseñaste. Pero os dirá: Os digo que no sé de dónde sois; apartaos de mí todos vosotros, hacedores de maldad. Allí será el llanto y el crujir de dientes, cuando veáis a Abraham, a Isaac, a Jacob y a todos los profetas en el reino de Dios, y vosotros estéis excluidos.” (Lucas 13:22-28)

La respuesta de Jesús a la pregunta: ¿Son pocos los que se salvan? nos deja sorprendidos, porque lejos de responder con un simple o un no, se va más allá y nos abre un panorama amplio sobre el tema de la salvación. Seguro que cuando el Espíritu Santo comienza a ministrar la vida de una persona surgen en ella muchas preguntas sobre lo espiritual. Si tú tienes la intención de ser cristiano, quizás una de tus más profundas preguntas es pensar: ¿Quiénes llegarán al final? ¿Quiénes se van a salvar? La respuesta la da Jesús mismo y es necesario poner atención a sus palabras para entender su significado y no ser de aquellos que se fatigan buscando el camino a la salvación y nunca lo encuentran; o peor aún: se extravían de él. Sigue leyendo

La amistad cristiana

Foto: Rediff Pages

Foto: Rediff Pages

El título de la enseñanza no tiene como finalidad evocar la secta de Amistad Cristiana, solo hace énfasis en que analizaremos el concepto de amistad según el cristianismo. La mayor parte de este análisis ha sido tomado integro, respetando la redacción original, de un sitio de Internet sobre filosofía. La fuentes consultadas aparecerán al pie de página. Sigue leyendo

Fuentes de la Biblia

Rollos del Mar Muerto. Foto: Internet

Rollos del Mar Muerto. Foto: Internet

De nuevo con una reflexión de Wurmbrand de su libro “100 meditaciones desde la cárcel”. Esta vez me llevó a recodar y meditar en dos textos de la Escritura. 1.- “Subiste a lo alto, cautivaste la cautividad, Tomaste dones para los hombres, Y también para los rebeldes, para que habite entre ellos JAH Dios.” (Salmos 68:18). 2.- “Entonces Caifás, uno de ellos, sumo sacerdote aquel año, les dijo: Vosotros no sabéis nada; ni pensáis que nos conviene que un hombre muera por el pueblo, y no que toda la nación perezca. Esto no lo dijo por sí mismo, sino que como era el sumo sacerdote aquel año, profetizó que Jesús había de morir por la nación;” (Juan 11:49-51). Sigue leyendo

Prisioneros de esperanza

“…sabiendo que la tribulación produce paciencia; y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza; y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado.” (Romanos 5:3b-5)

El cristiano es un prisionero de esperanza. En esperanza fuimos salvos. El Dios que ha prometido darnos vida eterna y un lugar en el reino de su amado Hijo así ha dispuesto que  vivamos en este mundo mientras nuestra salvación se manifiesta: reos de la esperanza. La esperanza permanece mientras no veamos lo prometido, pues andamos por fe y no por vista. Dado que la espera del cristiano es un asunto de paciencia –o una esperanza prolongada–, bueno sería preguntarnos qué estamos esperando. Sigue leyendo

La casa de David

“Hubo larga guerra entre la casa de Saúl y la casa de David; pero David se iba fortaleciendo, y la casa de Saúl se iba debilitando.” (2 Samuel 3:1)

Una de las épocas más gloriosas en la historia del pueblo de Israel fue el reinado de David. Muchas naciones fueron sometidas durante el mandato de este siervo de Dios. Fueran conquistados u obligados a pagar tributo, los pueblos vecinos temían del poder de los israelitas y su rey. Sin duda, David es uno de los personajes más importantes y mejor recordados en la historia, pero toda gloria tiene una antesala; las circunstancias que pusieron a David por cabeza de pueblos no se dieron de la noche a la mañana, pues como dice la Escritura: “…antes de la honra es el abatimiento.” (Proverbios 18:12b). Sigue leyendo

La gracia que nos basta

“Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad.” (2 Corintios 12:9a)

La gracia de Dios es todo lo que necesitamos. Todo lo que el cristiano tiene y anhela ser es posible en la gracia de Dios. Entender de manera correcta el significado de la ‘gracia’ sin duda nos llevará a vivir de tal forma que siempre la tengamos.

A veces se piensa que la gracia de Dios es una especie de poder mágico que actúa en nosotros para que hagamos lo que Dios quiere. Es cierto que sin la gracia de Dios no se puede cumplir su voluntad, pero esto no significa que Dios posea un control remoto llamado “gracia” para dirigirnos. Eso sería algo arbitrario. Eso no es la gracia de Dios. Sigue leyendo

No améis al mundo

World in eye. Foto: kdtoptometry.com

World in eye. Foto: kdtoptometry.com

“No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él. Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo. Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.” (1 Juan 2:15-17).

La Biblia es el libro divino. Dios nos ha dejado en la Biblia la guía para dirigir nuestras vidas y encontrarle a él. Entre los muchos sabios consejos y mandamientos que nos da encontramos el texto que hemos citado en el cual se nos dice algo claro: no améis al mundo.

Por alguna razón Dios le dio a este mandamiento el título de ‘nuevo mandamiento’. Desde  el versículo 8 se nos dice lo siguiente: “Sin embargo, os escribo un mandamiento nuevo, que es verdadero en él y en vosotros, porque las tinieblas van pasando, y la luz verdadera ya alumbra.” y luego da el mandamiento: “No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo.”

Este nuevo mandamiento será importante entenderlo para vivir como a Dios agrada. Sigue leyendo

No solo de pan vivirá el hombre

“Y te afligió, y te hizo tener hambre, y te sustentó con maná, comida que no conocías tú, ni tus padres la habían conocido, para hacerte saber que no sólo de pan vivirá el hombre, mas de todo lo que sale de la boca de Jehová vivirá el hombre.” (Deuteronomio 8:3)

Uno de los milagros mejor recordados por los israelitas era el del maná que descendió del cielo. Alimentar a toda una generación en el desierto fue una proeza que solo podía provenir de Dios. El milagro por sí solo es glorioso, pero los propósitos de Dios lo son aún más. El versículo anterior nos deja ver que Dios usó una situación adversa para dejar un gran legado a su pueblo: no solo de pan vivirá el hombre.  Sigue leyendo

Conoce a Jehová

“Os he escrito a vosotros, padres, porque habéis conocido al que es desde el principio.” (1 Juan 2:14a)

Ser padre espiritual es conocer a Dios en plenitud. Los cristianos creemos en un Dios trino: El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Dios se nos ha manifestado en tres personas y en todo momento el testimonio que ha dejado de sí mismo ha sido glorioso. “¿No has sabido, no has oído que el Dios eterno es Jehová, el cual creó los confines de la tierra? No desfallece, ni se fatiga con cansancio, y su entendimiento no hay quien lo alcance.” (Isaías 40:28). Considerando la grandeza de nuestro Dios no dejan de asombrarnos las palabras del apóstol Juan: “porque habéis conocido al que es desde el principio”. Sigue leyendo

Y vosotros estáis completos en Él

“Porque de su plenitud tomamos todos, y gracia sobre gracia.” (Juan 1:16)

Cuando el apóstol Juan escribió su evangelio ya era un padre espiritual, alguien a quien la dependencia en Dios le había enseñado muchas cosas. Cuando leemos esa serie de vivencias que Juan compila en lo que ahora es uno de los libros más hermosos de la Biblia, nos damos cuenta de que después de muchos años aun permanecían como un retrato fresco en su memoria aquellas vivencias que transformaron su vida. Seguramente al escribir la frase con la que comienza esta reflexión, el apóstol Juan recordaba cuántas cosas había vivido a lo largo de su peregrinar: pruebas, tentaciones, luchas, dificultades, azotes, cárceles, y un sin fin de experiencias que traen consigo los recuerdos. Juan sabía que en nada de lo logrado o alcanzado en su propia vida –y la de los demás apóstoles– podía estar ausente la gracia de Dios: “De su plenitud hemos tomado todos, vez tras vez, una y otra vez, gracia sobre gracia”. En otras palabras, la gracia de Cristo transforma vidas. Sigue leyendo