Cuando el maná faltó

“…y los hijos de Israel nunca más tuvieron maná, sino que comieron de los frutos de la tierra de Canaán aquel año.” (Josué 5:12b)

Durante cuarenta años el pueblo de Israel se sustentó con pan del cielo. Esto fue un milagro que como tal nunca se repitió. Quizás ver a Elías alimentado por cuervos, o ver a nuestro Señor Jesucristo proveyendo pan a más de cinco mil personas hayan sido los acontecimientos que más se asemejaron al milagro que día a día se dio durante cuarenta años en el desierto. Cada milagro narrado en las Escrituras tiene su gloria; pero el que Dios alimentara toda una nación con comida no conocida es algo que sobrepasa cualquier milagro de providencia o multiplicación. Sigue leyendo

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Piedras vivas

“vosotros también, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo.” (1 Pedro 2:5)

Jesucristo es el cimiento de la iglesia. Él es la Petra del pasaje de Mateo 16:18 sobre la cual la iglesia está asentada y “las puertas del Hades no prevalecerán contra ella”. Saber que Cristo es el fundamento da consuelo y esperanza, pero es muy importante aferrarse a la verdad completa. ¿Qué hay de aquellos que son esa casa espiritual, ese sacerdocio santo, o sea las piedras vivas? Los que edificamos la casa de Dios somos nosotros. Dios nos llama piedras vivas. Sigue leyendo

El cruce del Mar Rojo

Foto: ArkDiscovery.com

Foto: ArkDiscovery.com

Este video que les quiero presentar lo vi hace algún tiempo en YouTube y me dejó más convencido de la verdad. Los cristianos creemos en la infalibilidad de las Escrituras y cuando las leemos no nos preguntamos cosas como: ¿Será esto cierto? ¿Es posible que haya acontecido así? No es una asunto de fe ciega. Los que hemos experimentado que la doctrina bíblica transforme nuestro entendimiento obtenemos la prueba indubitable de que lo contenido en la Palabra de Dios es la revelación verdadera de lo que el hombre debe saber para vivir en plenitud. Al contemplar la coherencia y la unidad del mensaje de la Biblia asumimos que los milagros y las maravillas contenidas en ese libro son todas posibles. Después de todo, ¿hay algo imposible para Dios? Sigue leyendo

El anatema

“Levántate, santifica al pueblo, y di: Santificaos para mañana; porque Jehová el Dios de Israel dice así: Anatema hay en medio de ti, Israel; no podrás hacer frente a tus enemigos, hasta que hayáis quitado el anatema de en medio de vosotros.” (Josué 7:13)

Dios ha dejado claro en su Palabra que nadie será condenado por los pecados de otro: “…el alma que pecare, esa morirá.” (Ezequiel 18:4). Sin embargo, las Escrituras también enseñan que los pecados de unos pocos traen consecuencias sobre la vida de muchos. Tal es el caso de los hechos narrados en el capítulo 7 del libro de Josué, en donde claramente vemos que el pecado de Acán atrajo la ira de Dios sobre el pueblo de Israel. Sigue leyendo

El Dios del remanente

“Y yo haré que queden en Israel siete mil, cuyas rodillas no se doblaron ante Baal, y cuyas bocas no lo besaron.” (1 Reyes 19:18)

El profeta Elías vivió en tiempos de mucha apostasía. Quizás nosotros valoramos más su ministerio que la generación a la cual sirvió. Las palabras del profeta denotan lo que se vivía en esos días: “He sentido un vivo celo por Jehová Dios de los ejércitos; porque los hijos de Israel han dejado tu pacto, han derribado tus altares, y han matado a espada a tus profetas; y sólo yo he quedado, y me buscan para quitarme la vida.” (1 Reyes 19:14). Sigue leyendo

No solo de pan vivirá el hombre

“Y te afligió, y te hizo tener hambre, y te sustentó con maná, comida que no conocías tú, ni tus padres la habían conocido, para hacerte saber que no sólo de pan vivirá el hombre, mas de todo lo que sale de la boca de Jehová vivirá el hombre.” (Deuteronomio 8:3)

Uno de los milagros mejor recordados por los israelitas era el del maná que descendió del cielo. Alimentar a toda una generación en el desierto fue una proeza que solo podía provenir de Dios. El milagro por sí solo es glorioso, pero los propósitos de Dios lo son aún más. El versículo anterior nos deja ver que Dios usó una situación adversa para dejar un gran legado a su pueblo: no solo de pan vivirá el hombre.  Sigue leyendo