He aquí el Cordero de Dios

Foto: katemarieheroff.com

Foto: katemarieheroff.com

“Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios.” (Juan 3:5)

El nuevo nacimiento es un milagro. Un milagro espiritual que da frutos visibles. La persona nacida de nuevo da evidencias o señales claras de ser una nueva criatura. Según nuestro texto inicial un nuevo nacimiento conlleva dos aspectos: nacer de agua y del Espíritu. No son dos nacimientos, es uno solo. Nacer de agua es una alusión al arrepentimiento. Juan el Bautista explicó este concepto cuando dijo: “Yo a la verdad os bautizo en agua para arrepentimiento; (Mateo 3:11a). Jesús estaba dando énfasis al arrepentimiento, pero el nuevo nacimiento conlleva un aspecto más: nacer del Espíritu. Si alguien no es engendrado por el Espíritu no es un hijo de Dios. Sigue leyendo

Anuncios

El infierno

Foto: gregstier.org

Foto: gregstier.org

“Antes que vuestras ollas sientan la llama de los espinos, así vivos, así airados, los arrebatará él con tempestad. Se alegrará el justo cuando viere la venganza; sus pies lavará en la sangre del impío. Entonces dirá el hombre: Ciertamente hay galardón para el justo; ciertamente hay Dios que juzga en la tierra.” (Salmos 58:9-11).

El infierno es la clara manifestación de la justicia de Dios. Dios es severo con el pecado y ha preparado un lugar para castigar a todos aquellos que se rebelan contra sus leyes. Los seres humanos serán juzgados de acuerdo a la ley suprema: la de Dios. Sigue leyendo

Estamos de paso

“teniendo esperanza en Dios… de que ha de haber resurrección de los muertos, así de justos como de injustos. Y por esto procuro tener siempre una conciencia sin ofensa ante Dios y ante los hombres.” (Hechos 24:15, 16)

El apóstol Pablo tenía un conocimiento doctrinal que hasta el día de hoy a todos los cristianos asombra. Pero aun más que saber la simple doctrina, Pablo vivía a la luz de ese conocimiento. Él vivía entendiendo que algún día partiremos de este mundo “para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo.” (2 Corintios 5:10) Sigue leyendo